martes, 11 de diciembre de 2007

La historia de las manos lejanas y el desprecio de un ser

La tranquilidad de tus pasos delata tu íntimo nerviosismo.
Hembra de muchas lides que resistes tu verdadera guerra,
tus ojos culpables no se atreven a mirar.
Eres un ninfa intentando apagar tu fuego con el desprecio de mi ser
Te has preguntado porque no dejas de sentir las lejanas manos de alguien querealmente nunca estuvo ahí.
Será la misma tranquilidad que te lleva por un camino incómodo
La que te dará un sufrir
Pero será esa misma euforia que te permitirá augurar.
Manos lejanas, más bien mentales.
Cuerpo cercano, hecho de carne
Juego de gentes extrañas.
Son mis manos en tu cuerpo, es mi lejanía en tu carne
Somos dos fantasmas.
¡El planeta condena!
¿Qué sabe el planeta?
Pieza única, de tallados especiales
Engranes perfectos de dos materias juntas
De estar en toda partes prefiero estar dentro tuyo.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Egolatra

Hace un tiempo soñé que era dios

Y me sentí cómodo.

Siempre había tenido claro algunas cosas:

Que sería senador

E incluso Presidente de la República

Eso sin antes olvidar de obispo y cardenal.

También supe y a ciencia cierta,

Dictado por mi gran inteligencia

Que no sería ni bombero,

Ni astronauta.

Tampoco manejaría grandes maquinarias.

Pero en esta ocasión fue distinto

Soñé que era dios y me sentí cómodo.

Vi a todo un pueblo alabándome

Que más he de pedir.

Pero luego desperté y sucumbí al entender

Que todos éramos dioses.

En realidad quiero que me alaben.

martes, 4 de diciembre de 2007

LOS OJOS DE LA BURLA

Viento. Tierra. Sol.

Veo mis ojos desde adentro,

y tengo pánico.

Hace un millón de años

que el ser humano aprendió a burlarse.

Y yo burlado, solo me percate hace 5 minutos,

después que 50 mil personas se rieron en mi rostro

después que mi pueblito dejó de existir.

Un santo negro de alas caídas - en huelga contra su señor -

apareció opaco entre los árboles y me lo reveló todo:

"el mundo se burla hace un millón de años"

Mujeres, hombres, niñas y niños

especialmente las hembras, ellas comenzaron la conspiración.

Tomo mi dedo en forma de pistola automática,

aprieto mi anular como gatillo

y despedazo mi imaginación, tal cual lo dije en profecía a los dos días de haber nacido.

lunes, 3 de diciembre de 2007

El Lanza

Fue certero, tan solo necesitó 2 segundos. Ni siquiera reflexionó sobre su entorno. Lo decidió, corrió y arrebató una cartera grande, café y de cuero... sin temer tan solo un instante a las vigilantes cámaras que ya lo han registrado en más de una oportunidad. El desconsuelo y descontento con su vida se acrecentó al descubrir que su botín no tenía valor... hoy no tenia que llevar de otro a su hogar. Eso si, tan solo una lágrima y un puño apretado fue lo único que pudo externalizar.

Con Luces en Alto


Con las luces en alto, vehículo tras vehículo seguían la carroza que me daba la última oportunidad para despedirme. El resto de la ciudad no bajó sus cortinas, tampoco tuvo un instante de reflexión, cada uno continuó su propio paseo.

Los ojos de mi madre en lágrimas preguntaban por que decidí llegar hasta acá no más. Los cinco vehículos que acompañaban este último recorrido en carne gritaban razgando su garganta y con sus luces en alto que no fue mi desición... solamente fue así. No había que buscar ninguna respuesta. La flaca si entendió aquello, pero no lo aceptó.

CALLATE UN MINUTO POR FAVOR

En el medio de todo gritó rasgando su garganta “Cállate”. Un niño que comía un helado de vainilla con lúcuma, fue el único espectador pero su indiferencia pudo más.

¡Cállate! Volvió a reiterar el hombre a la mujer.

Cuando su voz dolida e impotente terminó supo que esta historia ya no continuaría. Ella, inmadura como una niña, humedeció sus ojos, giró y se largó... se fue lejos del lugar perdiéndose en la muchedumbre.

“Niña Callase... callese mi niña” repetía sumergiéndose en una autoflagelante actitud. Sobre el microbus, ella por primera vez en silencio, pensó con rabia que él jamás volvería a escuchar su voz.

Mujer, Palabra en rocas muertas


Mujer,
cuerpo flamante de pasión
no tienes en ti un espacio dispuesto
que sostenga tus venenosos labios
en un solo sabor y aroma.
Deshaces tus manos en figuras distintas
negando a ti misma el placer exquisito
e inocente de cuando se ignora la realidad,
aquella que cegua tu individualismo.

Estás sobre culpas rituales y ancestrales
humanamente sobre mi
y constantemente refriegas tus sueños
realizando tu natural acción
botas tus fuerzas, miedos y desenfreno
giras tu cuerpo olvidando tu ser cultural
fundes tu estructura, tensa y salina
y desapareces perdiendo tu egoísmo

Postrada y asustada
decides dejar de ser tu,
te impones creer en un solo calor y
amargamente eres muy feliz.
La culpa divina, busca tus ojos cerrados
pero, ya has visto lo necesario
nuevamente abrazas figuras distintas
y aun no sabes decir amor.

Creíste en la palabra escrita
tallada en rocas muertas
desde la eternidad sin vida
solo como un espectador tieso ante tu condición
esperas, sabiendo que jamás va a llegar.

En las rocas muertas
refriegas tus sueños
sobre mi humanidad,
dejando de ser tu
y sin saber decir amor